Muertes por opioides: HHS reporta un descenso y mayor uso de medicamentos para tratar adicciones

Un análisis de más de una década de datos muestra menos recetas de opioides y más pacientes que reciben tratamiento

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS) presentó el 27 de octubre, en un evento en Detroit, Míchigan, nuevos análisis sobre las muertes relacionadas con opioides y los cambios en la prescripción y el tratamiento. Según el comunicado oficial de HHS, las muertes por opioides están en su nivel más bajo en casi una década, desde que se declaró la emergencia de salud pública por esta crisis en 2017.

Los análisis provienen de la Oficina del Subsecretario de Planificación y Evaluación (ASPE). Uno retoma el dato provisional de los CDC según el cual la tasa de mortalidad general ajustada por edad en 2025 fue de 689,2 muertes por cada 100.000 personas, la más baja registrada. El otro examina la dispensación en farmacias entre marzo de 2015 y marzo de 2026. Con medidas ajustadas por población y tomando marzo de 2015 como punto de partida, los investigadores encontraron lo siguiente:

  • Las recetas de opioides dispensadas cayeron al 45,3 % del nivel inicial.
  • La dosis total dispensada bajó al 35,2 %.
  • Los pacientes que recibieron opioides recetados en farmacias minoristas descendieron al 49,6 %.
  • Los pacientes que surtieron recetas de buprenorfina o naltrexona, medicamentos usados para tratar trastornos por consumo de sustancias, aumentaron al 218 %.

HHS vincula estas tendencias con medidas para reducir la prescripción innecesaria de opioides, frenar el suministro de fentanilo ilícito y ampliar el tratamiento y la recuperación. La agencia menciona la ley SUPPORT de 2018 y su reautorización en 2025, que mantienen programas de prevención, tratamiento y reducción de sobredosis. Más detalles están disponibles en el anuncio publicado en Health.gov.

Una lectura con cautela

El período analizado abarca más de diez años, por lo que conviene distinguir el avance acumulado de los efectos que puedan demostrarse para medidas específicas. Los datos describen tendencias, pero no establecen por sí solos cuánto aporta cada política al descenso de las muertes.

Tampoco todos los indicadores miden lo mismo. Que baje el número de recetas no implica, en sí mismo, que mejore la recuperación de cada persona. Por eso los especialistas suelen mirar también otros factores que ayudan a sostenerla, como el acceso continuo a los medicamentos, el seguimiento clínico y el apoyo de la familia.

Para quienes buscan ayuda para sí mismos o para un ser querido, la línea nacional de ayuda de SAMHSA ofrece orientación gratuita y confidencial sobre tratamiento y recursos locales.