El gobernador del estado rechaza un proyecto republicano que endurecía penas por drogas cerca de refugios y restringía el acampar en propiedad pública
El gobernador Josh Stein vetó el 8 de julio el Proyecto de Ley 437 de la Cámara (HB 437), una iniciativa impulsada por legisladores republicanos que habría creado “zonas libres de drogas” alrededor de refugios y centros de servicios para personas sin hogar financiados con fondos públicos, además de restringir el acampar o dormir en propiedad estatal y local sin autorización.
Josh Stein wants to take credit for North Carolina’s progress while ignoring the conservative leadership that helped deliver results in the General Assembly.
North Carolinians know the difference between taking credit and getting the job done. The General Assembly will continue… pic.twitter.com/YClCQWuQiE
— NCGOP (@NCGOP) August 5, 2026
Según el resumen oficial de la Asamblea General, disponible en el portal legislativo estatal, la medida, titulada “Drug-Free Zones/Unauthorized Public Camping”, habría establecido nuevos delitos graves por fabricar, vender o distribuir sustancias controladas dentro de un radio de 100 pies alrededor de estos centros. También habría obligado a los gobiernos locales a designar terrenos para campamentos temporales, de hasta un año de duración, cuando no hubiera suficientes camas disponibles en los refugios, con la obligación de financiar baños, agua y personal de seguridad pública.
En su mensaje de veto, Stein argumentó que el proyecto no resuelve las causas de fondo de la falta de vivienda y que impone una carga financiera “significativa” y sin fondos estatales a los gobiernos locales. El gobernador también cuestionó el enfoque punitivo hacia la adicción, señalando que la responsabilidad penal podría desalentar a personas y organizaciones comunitarias de buscar o brindar ayuda. Según Stein, el estado debería enfocar sus recursos en el tráfico de drogas, los servicios de salud conductual y la vivienda asequible.
Los promotores republicanos del proyecto han defendido la medida como un mecanismo para ofrecer mayor protección a quienes utilizan refugios públicos. Desde esa perspectiva, establecer sanciones más severas en los alrededores de estos centros ayudaría a reducir la actividad relacionada con drogas en espacios frecuentados por personas vulnerables y contribuiría a mejorar la seguridad tanto de los residentes como del personal que trabaja en ellos.
Legisladores republicanos, incluido el presidente de la Cámara, Destin Hall, anunciaron públicamente su intención de intentar anular el veto. De acuerdo con el registro legislativo elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad de Carolina del Norte, el proyecto fue colocado en el calendario de la Cámara para una posible votación de anulación el 4 de agosto.
Grupos religiosos y organizaciones de servicio a personas sin hogar en el condado de Mecklenburg han pedido públicamente a los legisladores que mantengan el veto, mientras que defensores del proyecto sostienen que la medida busca trasladar los campamentos a ubicaciones más seguras y ordenadas. El futuro de la iniciativa dependerá ahora de si la Asamblea General reúne los votos necesarios para superar el veto del gobernador. Mientras eso no ocurra, las disposiciones incluidas en la House Bill 437 permanecen sin efecto.







