El gasto en autos, restaurantes y compras de regreso a clases impulsa un repunte mayor al esperado, aunque persisten señales de presión inflacionaria
Las ventas minoristas en Estados Unidos registraron en agosto un aumento del 1.2%, superando ampliamente el 0.8% que anticipaban los economistas consultados por Reuters, según datos publicados este miércoles por el Departamento de Comercio. La cifra representa el mayor incremento mensual desde marzo y llega tras una caída revisada del 0.5% en julio, la primera contracción en nueve meses.
Robust US retail sales underscore economy’s resilience, inflation pressures building https://t.co/bsg8b3kLvW https://t.co/bsg8b3kLvW
— Reuters (@Reuters) September 16, 2026
De acuerdo con el reporte de Reuters, el repunte estuvo impulsado por un aumento generalizado en la compra de bienes, así como por un mayor gasto en restaurantes y bares, lo que refuerza la idea de que la economía estadounidense mantiene capacidad de resistencia pese a la creciente inquietud de los hogares por la inflación. Una medida “núcleo” ampliamente vigilada por los analistas, que excluye componentes más volátiles, subió 1.4% en el mes, otra señal de que el consumo se mantiene sólido.
Las compras de autos y los gastos asociados al regreso a clases figuraron entre los principales motores del alza, mientras que el encarecimiento de la gasolina también contribuyó al resultado: las ventas en estaciones de servicio subieron 3.1%, reflejo del incremento en los precios del combustible vinculado a tensiones geopolíticas y disrupciones en las cadenas de suministro.
Según recoge Yahoo Finance, el dato más fuerte de lo previsto llevó a varios economistas a revisar al alza sus proyecciones de crecimiento del PIB para el tercer trimestre. James McCann, economista senior de Edward Jones, señaló que “el ritmo del gasto de consumo subyacente parece avanzar a un ritmo saludable”, lo que brinda cierta tranquilidad sobre la resiliencia de la economía frente a obstáculos como las tasas de interés más altas, el repunte de los precios del petróleo y las disrupciones comerciales.
Sin embargo, el propio reporte matiza el optimismo: los consumidores se han vuelto más selectivos y buscan productos de menor precio, y buena parte del gasto reciente ha sido sostenido por las ganancias bursátiles y por hogares que ahorran menos y recurren a sus reservas. Con los salarios ajustados por inflación en descenso y los precios de la gasolina subiendo con fuerza este mes, varios economistas advierten que el ritmo de agosto no es sostenible, especialmente para los hogares de menores ingresos.
Como detalla TradingView, la Reserva Federal elevó este miércoles su tasa de interés de referencia en un cuarto de punto porcentual, hasta el rango de 3.75%-4.00%, y anticipó nuevos incrementos en los próximos meses ante las presiones inflacionarias que continúan acumulándose.







