La Administración Trump presiona a hospitales para que publiquen sus precios médicos

Más de 500 hospitales reciben advertencias federales por ocultar costos médicos al público

Más de 500 hospitales en Estados Unidos han recibido advertencias del gobierno federal por no publicar información básica sobre sus precios médicos, una medida que busca proteger a las familias trabajadoras de las sorpresas económicas que pueden representar las facturas médicas.

La administración del presidente Donald Trump ha intensificado la aplicación de normas de transparencia de precios que surgieron de una orden ejecutiva firmada por el propio Trump en 2019. Según información obtenida por The Associated Press, desde abril, los hospitales que no cumplen con los requisitos han recibido cartas de advertencia o, en casos más graves, solicitudes para presentar un plan de acción. Las penalidades por incumplimiento pueden llegar hasta $2 millones de dólares por año.

El argumento del gobierno es directo: los pacientes tienen el derecho de saber cuánto cuesta un análisis de sangre, una radiografía o cualquier procedimiento médico antes de recibirlo, no después de que llegue la factura. La falta de esta información, según funcionarios federales, ha contribuido a mantener los costos de salud más altos de lo que deberían ser. El impacto se siente con especial fuerza en Texas, que encabeza la lista nacional con 42 hospitales que recibieron advertencias, entre ellos el Baptist Medical Center en San Antonio y el University of Texas MD Anderson Cancer Center en Houston. Este último indicó a la AP que tras recibir la notificación identificó un error menor de formato que fue corregido de inmediato y aceptado por el gobierno.

Para las familias latinas, que históricamente enfrentan mayores barreras en el acceso y costo de la atención médica, esta política representa un paso concreto hacia un sistema más justo. Conocer el precio de los servicios con anticipación permite tomar decisiones informadas, comparar opciones y evitar deudas inesperadas que pueden desestabilizar la economía del hogar. Gary Claxton, experto en mercados de salud del instituto KFF, señaló que la transparencia de precios va en la dirección correcta, aunque todavía queda camino por recorrer para que los datos sean verdaderamente útiles para el consumidor común.

La American Hospital Association reconoció que “el sistema actual no está funcionando tan bien como podría para los pacientes”, aunque aclaró que la mayoría de sus miembros ya cumple con los requisitos federales. El tema tendrá protagonismo esta semana en el Congreso, donde el Comité de Energía y Comercio de la Cámara celebrará una audiencia sobre transparencia de precios. “La transparencia es la base de un sistema de salud que recompensa la competencia en costo y calidad”, afirmará Shawn Gremminger, director ejecutivo de la Alianza Nacional de Coaliciones de Compradores de Salud.

Las familias merecen saber qué van a pagar antes de salir del consultorio. Eso no es política —es justicia económica.