Georgia ya tiene a sus candidatos: economía, inmigración y seguridad pública dominarán el debate de noviembre

El estado vuelve a convertirse en uno de los más importantes del país, y el voto latino será clave

 

Georgia quedó lista para una de las batallas electorales más importantes del ciclo de medio término. Tras las primarias de esta semana, el representante republicano Mike Collins ganó la nominación republicana para enfrentar al senador demócrata Jon Ossoff en noviembre, mientras que Rick Jackson, ejecutivo del sector salud, se impuso inesperadamente como candidato republicano a gobernador, dejando atrás al vicegobernador Burt Jones.

Collins, congresista por el décimo distrito de Georgia y aliado cercano de Trump, construyó su campaña alrededor de la seguridad fronteriza y el cumplimiento de las leyes migratorias. La contienda Collins-Ossoff será seguida de cerca a nivel nacional, ya que ambos partidos buscan el control del Senado. Ossoff llega al duelo con una ventaja financiera significativa: más de $24 millones recaudados y meses de campaña sin oposición interna.

 

Georgia dejó de ser un estado republicano confiable hace una década. Hoy es considerado uno de los estados más competitivos del país, y cualquiera de los dos partidos puede ganar dependiendo de la participación, la calidad de los candidatos y el clima político nacional. En ese escenario, el voto latino emerge como un factor decisivo.

Según una encuesta de UnidosUS dirigida a votantes latinos en Georgia, los cuatro principales temas que preocupan a los hispanos en el estado son el costo de vida e inflación (47%), el empleo y la economía (35%), la vivienda (33%) y la atención médica (31%). La inmigración ocupa el sexto lugar, detrás incluso de la violencia con armas de fuego, lo que contradice la narrativa de que el voto latino gira principalmente en torno a la política migratoria.

 

La misma encuesta revela que el 40% de los latinos en Georgia considera que la economía está peor que el año pasado, y el 50% cree que las políticas económicas de la administración Trump los dejará en una peor situación el próximo año. Al mismo tiempo, el 66% desaprueba la gestión del presidente, incluyendo un 21% de quienes votaron por él en 2024 que afirma que no lo volvería a apoyar.

 

La seguridad también pesa. El 53% de los latinos en Georgia teme que la violencia política pueda afectarlos a ellos o a alguien cercano, y el 39% teme que las autoridades de inmigración puedan arrestarlos aunque sean ciudadanos o residentes legales. Estas cifras apuntan a una comunidad que no solo debate política abstracta, sino que siente las consecuencias del debate electoral en su vida cotidiana.

 

Con la boleta de noviembre ya definida, Georgia se perfila una vez más como uno de los estados más importantes del país. Para los votantes latinos, la pregunta no será solo quién gana el debate sobre inmigración, sino cuál de los dos partidos ofrece respuestas concretas al precio de los alimentos, el alquiler y el empleo.