¿Por qué construir vivienda en California sigue siendo tan complicado pese a años de reformas?

Cuando conseguir un permiso de construcción se vuelve un oficio en sí mismo

En Los Ángeles, obtener la aprobación para construir una vivienda puede tardar años y exigir el paso por decenas de revisiones municipales. Ese laberinto burocrático ha dado origen a una profesión poco conocida pero cada vez más solicitada: la de los “expeditores de permisos” o consultores de uso de suelo, según reporta CalMatters.

Uno de ellos es Tanner Blackman, un exempleado del Departamento de Planificación de Los Ángeles que hoy se dedica a ayudar a desarrolladores y propietarios a navegar el sistema. Blackman no participa en el diseño ni la construcción de los proyectos; su trabajo consiste en identificar qué permisos se necesitan, en qué orden solicitarlos y cómo evitar los cuellos de botella que retrasan cada etapa del proceso.

De acuerdo con datos recopilados por el Departamento de Vivienda de California, el proceso de aprobación inicial de un proyecto en la ciudad de Los Ángeles toma en promedio 8.5 meses, aunque en algunos casos puede extenderse durante años. Después de esa primera luz verde, los proyectos deben pasar por revisiones adicionales relacionadas con seguridad sísmica, prevención de incendios, eficiencia energética y accesibilidad, entre otras, lo que puede sumar hasta 25 trámites distintos para un solo desarrollo.

Esta complejidad ha generado un mercado particular: los llamados terrenos “listos para construir” (RTI, por sus siglas en inglés), que ya cuentan con todos los permisos necesarios pero que físicamente no han sido tocados. Un estudio citado por el mismo reportaje, elaborado por los economistas Evan Soltas, de Princeton, y Jonathan Gruber, de Harvard, encontró que esta condición puede aumentar el valor de un terreno hasta en un 50%, lo que equivale al costo real de sortear el proceso regulatorio local.

En la última década, la Legislatura estatal ha aprobado numerosas leyes destinadas a agilizar y estandarizar la construcción de vivienda, incluyendo mecanismos de “aprobación ministerial” que buscan reducir la discreción de los gobiernos locales. Sin embargo, especialistas consultados señalan que estas reformas no han eliminado la necesidad de asesoría especializada, sino que han trasladado el trabajo hacia un terreno más técnico: determinar cómo encajar cada proyecto dentro de las nuevas rutas legales disponibles.

El tema también ha estado marcado por casos de corrupción vinculados a la gestión de permisos en distintas ciudades, lo que ha impulsado cambios en la forma en que se otorgan las aprobaciones. Aun así, quienes trabajan en este sector coinciden en que la demanda por su experiencia se mantiene vigente.

Más detalles sobre este reportaje pueden consultarse también en LAist y en Ground News, donde se ofrecen perspectivas adicionales sobre la cobertura del tema.