Delcy Rodríguez toma las riendas de Venezuela tras el arresto de Maduro y abre la puerta a la cooperación con EE.UU.

Juramentada formalmente ante la Asamblea Nacional como presidenta interina, la convierte en la primera mujer en la historia de Venezuela en asumir ese cargo.

Tras la captura del presidente Nicolás Maduro en una operación militar ejecutada por fuerzas de Estados Unidos el pasado 3 de enero de 2026. El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, asumiera la presidencia interina para garantizar la continuidad del Estado y evitar un vacío de poder en medio de la crisis. 

Rodríguez, política venezolana con una larga trayectoria dentro del gobierno socialista y cercana colaboradora de Maduro desde años atrás, fue juramentada formalmente ante la Asamblea Nacional como presidenta interina, convirtiéndose en la primera mujer en la historia de Venezuela en asumir ese cargo, aunque bajo circunstancias extraordinarias de controversia regional e internacional. 

La operación militar estadounidense que resultó en la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, fue catalogada por el gobierno de Estados Unidos como parte de su lucha contra el narcotráfico y organizaciones criminales transnacionales. Según información oficial, Maduro enfrenta cargos federales relacionados con narcotráfico y terrorismo en una corte federal de Nueva York, donde se negó a declarar culpable y afirmó ser “un hombre decente” y líder legítimo de Venezuela.

En los días que siguieron al operativo, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Estados Unidos estaría “a cargo” de Venezuela hasta lograr una transición ordenada, incluso insinuando la posibilidad de una mayor presencia militar si las nuevas autoridades no cooperaban. 

Ante este panorama, Delcy Rodríguez ha adoptado un tono sorprendentemente más conciliador en comparación con sus primeros pronunciamientos. En mensajes públicos, ha invitado a Washington a establecer una “agenda de cooperación basada en el respeto mutuo, el derecho internacional y el desarrollo compartido”, en un aparente esfuerzo por estabilizar la situación política y económica de Venezuela en medio de la presión externa. 

https://x.com/ActualidadRT/status/2008255786334765169

La posición de Rodríguez marca un contraste con las críticas de numerosos países y organismos internacionales, que han cuestionado la legalidad del operativo estadounidense y subrayado la importancia de respetar la soberanía nacional. Sin embargo, también ha generado expectativas entre sectores que ven una potencial reducción de tensiones y una apertura hacia el diálogo bilateral. 

A medida que Venezuela entra en este periodo incierto, la figura de Delcy Rodríguez se coloca en el centro de una etapa crítica. Su liderazgo interino y la manera en que negocie con Estados Unidos y actores regionales podría definir el futuro inmediato de una nación que busca estabilidad después de años de polarización política, crisis económica y sanciones internacionales.